REFLEXIONES
He leído tanto acerca de la felicidad, que si es un fin, que si es un camino, que si la da o no el dinero, que si la otorga o no la belleza física, etc.
Me quedé pensando en mi propia vida, en la vida de los que me rodean y siempre he escuchado que "antes" eran felices, cuando vivían en la colonia que quedaba retirada de la ciudad éramos felices y cuando vivían en ella se quejaban pues todo les quedaba lejos.
Cuando estaba de novia con aquel chico que estaba chaparrito si fui feliz y cuando estaba viviendo la relación me apenaba de ser más alta que él.
Cuando estaba en el trabajo del Licenciado Gruñón me iba mejor, tenía mejor sueldo y mas tiempo y cuando estaba de subordinado del Licenciado Gruñón la vivía quejándome de él y de lo pesado que era...
¿Te das cuenta de que nunca estamos conformes y siempre añoramos el tiempo pasado?
Entonces pensé: si el día de hoy es el pasado de mañana, guau!!!!! Hoy soy feliz, hoy he alcanzado la felicidad que tanto he deseado.
10 COSA QUE DEBES SABER DE TUS PADRES
1. Ya pasaron por el mismo camino que tú.
Aunque vivieron en épocas distintas, el camino desde la niñez, hacia la adolescencia y adultez, es el mismo desde hace cientos de años. La experiencia no se compra en la esquina. Aprende a escucharlos y absorbe su sabiduría. Te ahorrará muchos dolores de cabeza.
2. Tu papá fue joven y noviero.
Si tu papá no te deja tener novio hasta los 15 años y no te deja a estar a solas con él, no es por egoísmo… Es porque él también fue joven. Sabe lo que le hacía a sus novias a esa edad, por eso quiere evitar que te lo hagan a ti. El león cree que todos son de su condición. Sus celos son directamente proporcionales a lo travieso que fue de joven. Sonríe.
3. Tu madre sabe de los peligros que pasan las mujeres.
Las mujeres pasan por muchas cosas. Alguna amiga me comentó “las cosas que tengo que pasar por ser mujer” ¿Te gustaría tener una maestra que te dijera los obstáculos que te enfrentarás y cómo superarlos? Esa maestra se llama “madre”.
4. Tus padres saben de los beneficios de estudiar una carrera.
Es posible que tus padres no recibieran guía de jóvenes, estudiaran hasta la secundaria, se dedicaron a divertirse y de forma tardía, descubrieron que tener preparación profesional les hubiera facilitado la vida. Mejor remuneración y trabajos más agradables. Quieren transmitirte, lo que aprendieron de mala manera.
5. Trabajar 12 horas al día es asfixiante ¿Tú tendrías el humor de escuchar a alguien después de semejante cansancio?
Se que necesitas ser escuchado. Amar y expresarte, son las únicas necesidades del ser humano. Pero ponte en los zapatos de tus padres. Después de un extenuante día de trabajo, lo que más deseas es relajarte. Ver televisión. Escuchar la radio. Tú harías lo mismo ¿Por qué no esperar hasta el fin de semana? Si no tienen tiempo para escucharte, no significa que no te amen. Significa que están cansados y necesitan un break. Superman y la Mujer Maravilla solo existen en las caricaturas. Tus padres, son humanos.
6. Fueron maltratados por sus padres, y repiten de forma inconsciente los mismos errores que cometieron con ellos.
Tu mamá te platica 100 veces la historia de cuando sus padres la maltrataban, la ponían a trabajar de niña, como no le daban amor ¿y qué crees? Hace exactamente lo mismo contigo ¿Por qué? “Lo que resistes, persiste” y mientras tus padres más platican de algo, más vivo está en su memoria y actúan de la misma forma, sin darse cuenta. Están dormidos. Actúan como robots, presa de sus propios rencores. El antídoto del rencor es el perdón. Y si hubieran aplicado el perdón, no te estarían tratando así. Alguien tiene que aplicar el antídoto, o tú actuarás de la misma forma con tus hijos. No puedes pedirles a otros que lo hagan. Empieza por ti. Perdona a tus padres y rompe el círculo vicioso del desamor. Solo así, las siguientes generaciones nacerán con amor.
7. Las modas cambian y ellos no lo comprenden.
En la época de Elvis Presley eran los peinados engomados y copetes. Pantalones acampanados. El danzón y rock and roll. Ahora, son los pantalones a la cadera. Los hombres, con cabello largo. Las mujeres con cabello corto. Peinarse, significa andar despeinado. El piercing, los tatuajes. El sensual regaetton. Shakira. Todos pensamos que nuestra época es la mejor. Ponte tu traje de foca y que se resbale todo lo que te digan. No los resistas y solo escúchalos. Nunca llegarán a un acuerdo.
8. Los padres hablan en japonés y tú en español.
Tú, deseas platicar como te sientes, compartir las cosas que te han pasado y escuchar un “te quiero”. Ellos, te compran la computadora, ropa, zapatos y te pagan la colegiatura. Tú, quieres tiempo. Ellos, te dan dinero. Son idiomas distintos para expresar el amor. Para un padre, amor significa ser responsable y proveerte de todo lo que necesitas en la escuela, para que en un futuro seas un profesional y te valgas por ti mismo en la vida. Si un japonés tiene diferentes palabras para decir gracias ¿Llorarás porque no te dice gracias en tu propio idioma? Claro que no. Si aprendes que muchas gracias en japonés se dice “Domo Arigato”, cada vez que te diga esta palabra, entenderás que te está diciendo gracias. Y te sentirás satisfecho. No llores porque no te escuchan ni te dicen te quiero. Su forma de expresarte su amor, es trabajando duro para que no te falte nada.
9. No busques en el noviazgo, lo que no encuentras en casa.
Los peores noviazgos, son cuando buscas a alguien para rellenar tu soledad. Peor aún, si tu pareja experimenta el mismo problema que tú. Agarras a tu pareja como tabla de salvación. En el fondo no la amas. Solo estás con ella por miedo a la soledad. Hay conflictos todo el tiempo. Y cuando se pelean o terminan, incluso sientes el deseo de suicidarte “es que el era el único que me entendía”. Y buscas en las relaciones íntimas, el amor que no tienes en casa. Sexo no es igual a amor. Trabaja en tu autoestima y de ser necesario, dile con claridad a tus padres que entiendes que su forma de amarte, es dándote cosas, pero que tú lo que más necesitas en estos momentos, es atención, amor y que te escuchen. Pero dilo. Nadie es adivino. Mil veces preferible que hables, a que salgas embarazada.
10. No hay escuelas para padres. Se aprende a palos.
Aunque existen actualmente escuelas para padres, sufren de la misma deficiencia que el sistema educativo actual: no tienen nada que ver con el mundo real. Acepta que tienen que experimentar contigo y lo hacen lo mejor que pueden. Aprenderán de sus errores. Ten paciencia.
11. También ellos necesitan de tu atención y afecto.
No son estatuas. Son seres humanos que se alimentan de amor. Experimentan la incertidumbre de si estarán haciendo bien su trabajo como padres. Expresarles un “te quiero” y decirles que aprecias lo que hacen por ti, los motivará a seguir superándose en esta difícil profesión llamada “ser padre”.
AMAR ES UNA ACTITUD INTERIOR
El amor, siendo algo tan importante, pensamos que hay que dejarlo a la deriva, que ya se aparecerá el hombre o la mujer de mi vida.
Lo curioso, es que no operamos de la misma forma en otros ámbitos.
Por ejemplo, si quieres ser el mejor estudiante de tu clase, sabes que no lo dejas a la deriva. Cuestionas, investigas y pruebas formas de estudio para aprender y ser el mejor.
Si quieres ser el mejor bailarín de salsa, tienes que experimentar, equivocarte muchas veces y quedarte con tus mejores pasos.
Y en el amor, que es la meta que muchos anhelamos, creemos que solo debemos acostarnos en la hamaca y mecernos. El amor llegará solito.
Pensar que solo necesito una persona por la que sienta amor, equivale a pensar que voy a ser un magnífico guitarrista sin estudiar los principios básicos para tocarla, y que solo necesito la mejor guitarra. Y cuando la tenga…. ¡voy a tocar la quinta sinfonía de Beethoven!
Ilógico ¿verdad?
En el amor, primero tienes que comprender los principios básicos y la naturaleza humana.
¿Por donde empiezo Edgar? Debes empezar por ti. Muchas veces juzgas a tus candidatos o parejas, por lo que has observado en tu familia. Por ejemplo, piensas que si tu papá trata mal a tu mamá, es así en todas las relaciones. Y por eso dices que el matrimonio no es para ti. Si tu tía Juana te dice “Mira mi niña, los hombres solo lo que quieren es acostarse contigo” vas a ir con esa etiqueta y con esos lentes vas a ver a todos los hombres.
“Mira hijo, las mujeres son interesadas, con dinero ¡hasta baila el perro!” y como hombre, piensas que las mujeres solo piensan en tu billetera. Si tienes una baja autoestima, producto de la falta de atención de tus padres desde la niñez, vas a ir a una relación con la etiqueta de que no mereces ser amada, inconscientemente te saboteas, y cuando un hombre te trata bien, piensas que tiene muy mal gusto por haberte elegido ¡y lo acabas dejando! Eres hija de la mala vida, no cabe duda…
También, la falta de autoestima, hace que no desees pelear con tu pareja “para que vea que soy un amor” lo que no sabes, es que al no platicar acerca de las diferencias, estas se van acumulando en un “costalito” invisible que llevas a tus espaldas y ocurre que un solo problema menor, hace que ya no soportes la carga, le arrojas el costal a la cara ¡y le lees la lista de navidad!
Tu pareja se quedará sorprendida por el pequeño problema por el que te enojas. No es el pequeño problema. Es el cúmulo de todos, y que con uno más ya no aguantaste.
Pero también puede ocurrir que tengas tu costalito, y que tu pareja ni siquiera te de la oportunidad de arrojárselo. Se va de tu vida antes ¿por qué? Te guste o no, los problemas son la sal de la vida. Si no hay diferencias y diálogo, tu pareja se aburre, no encuentra ninguna emoción en ti, ya que a todo dices “si” y se va ¡pero si yo le aguantaba todo! me vas a decir. No debiste hacerlo. Tu pareja te hubiera agradecido más que le dijeras lo que no te gustaba de la relación, para que trabajaran juntos en ella.
Por eso, debes ir al encuentro del amor con total apertura ante la vida. Debes liberarte de las cadenas de las experiencias del ayer. Porque si juzgas con los lentes del pasado a tus parejas, no te permitirán apreciar la gran oportunidad que tienes en estos momentos ante ti.
Dicen que, debes en cuando, pasa un centímetro cúbico de la suerte delante de nosotros. Que debemos estar alerta para que, cuando este aparezca justo delante de nuestros ojos, atraparlo y no dejarlo ir.
Alguna persona decía que no ha vivido 25 años, sino que ha vivido el mismo día durante 25 años.
Y tú ¿Has vivido 10 relaciones diferentes o la misma relación 10 veces? Porque si repites una y otra vez las mismas experiencias, significa que hay algo en ti que tienes que liberar. Significa que juzgas a las personas con tus experiencias del ayer. Abrete a la posibilidad, desde el fondo de tu corazón, de que esa persona puede ser diferente. Y conócela. No trates de ver características de otras parejas en ella.
Por ejemplo, tuve una novia que quise mucho. Pero tuvo muchas parejas antes de mí y me veía a la luz de sus experiencias del ayer. En cierta ocasión le di un regalo, porque tenía ganas. Y me dijo “me da la impresión de que eres como mi ex novio Jorge, él me quería comprar con obsequios” ¿¿?? Fue la cara que puse. Yo siempre he querido que una mujer me aprecie por lo que soy. No comprarla con regalos, porque no sería un amor sincero. Tampoco, por mi dinero.
Me quedaba claro que me veía con los lentes de sus experiencias pasadas. No se había ocupado en conocer al verdadero Edgar.
El colofón llegó cuando, semanas antes de terminar, me dijo “mi ex novio Alberto me dijo que por él no había problema, que aunque tuviera novio (yo) podíamos seguirnos viendo, tener intimidad…” Bueno, yo asumí que había “rechazado” esa proposición indecorosa y que por eso me lo estaba compartiendo.
Aunque ahora me queda la duda de si la rechazó. Cuando terminamos ¿Qué crees? Me dijo “te propongo que nos veamos cuando tengamos ganas” lo que para mi traducido era “quiero verte cuando tenga ganas”, pero cuando siguió hablando… ¡me quedé estupefacto! ¡me estaba haciendo exactamente la misma proposición indecorosa que su ex novio Alberto le había hecho a ella!
Guardé silencio. No respondí nada. “Bueno, si tu quieres…”. Seguí sin responder nada. Estaba decepcionado. Comprendí que ella nunca me había conocido como soy. Estaba tan ocupada en sus problemas y sus deseos egoístas, que nunca me conoció. Si lo hubiera hecho sabría de antemano que esa proposición indecorosa me era inaceptable. Mi novia lo tiene todo. Mi amiga… solo mi amistad.
Obviamente rechacé su oferta.
Moraleja: tienes que cambiar desde el fondo de tu ser. Dejar de juzgar a tus parejas o candidatos por características físicas del hombre ideal, que son más producto de la mercadotecnia que de la realidad. Deja de ver experiencias del pasado en tu relación de hoy. Una persona puede tocar tu alma y no tiene nada que ver con tu tipo de hombre o mujer ideal. Tampoco, con las malas experiencias del ayer.
Tiene que ver con la sintonía de dos almas que se encuentran y se reconocen. El cuerpo es solo un vehículo. Y cuando limpies tu alma de bloqueos, verás la vida como es y a tus parejas como son. Verás a las claras sus defectos y sentirás amor por ellas.
Comprensión e interés sincero por la vida de tu pareja, es esencial para experimentar el amor verdadero.
Si dominas este arte, serás como un guitarrista que no importa la guitarra que tenga entre sus manos ¡hará salir de ella melodías de ángeles!
Muchas de nuestras parejas que rechazamos por razones superficiales, fueron aceptadas y son felices con otras personas que las ayudaron a superar sus miedos y sacaron música de ellas. No sabías que el problema era tu falta de habilidad para extraer las mejores melodías de su corazón.
Ya lo sabes. De ahora en adelante, quítate los lentes oscuros, libérate de las cadenas del pasado ¡y extrae las mejores canciones del corazón de tu pareja!
AMARSE A UNO MISMO ES EL PRINCIPIO DE UNA HISTORIA DE AMOR (24/08/09)
En el mundo común de los hechos, los malos no son castigados y los buenos recompensados. El éxito se lo llevan los fuertes y el fracaso los débiles.
A la hora de la verdad, que es la de buscarse a sí mismo en lo objetivo, uno olvida todo y se dispone a no ser fiel más que a su propia sinceridad.